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El blog de Bancomparador

Métodos de gestión de tus inversiones


métodos de gestión de inversiones

20-10-2015

Invertir no es nada fácil. Pero tampoco es tan complicado como puede parecer. Está claro que no hay que invertir a lo loco, es importante que sepas lo que haces, que sigas una serie de consejos básicos para no caer en “trampas” como invertir solo en aquello que conoces, diversificar y siempre invertir con un horizonte a largo plazo.

Sin embargo, en Bancomparador pensamos que la inversión es un pilar fundamental para mejorar tu situación financiera.

Si solo te dedicas a ahorrar no llegarás muy lejos. Es la inversión de tus ahorros lo que realmente te hará alcanzar tus grandes objetivos financieros y lo que te acercará a tu independencia financiera.

Si decides empezar a invertir  verás que existen dos tipos de maneras de gestionar tus inversiones, una gestión activa y una gestión pasiva.

¿Qué ventajas tiene una sobre otra? ¿Cuál de las dos te interesa más según tus conocimientos y objetivos de inversión?

Gestión activa vs Gestión pasiva:

La principal diferencia entre la gestión activa y la gestión pasiva es que la primera tiene como objetivo obtener una rentabilidad superior al mercado, es decir, batir al mercado.

Mientras que la gestión pasiva se contenta con obtener la misma rentabilidad que el mercado.

En la gestión activa es necesario que en todo momento se elijan los activos que mejor rentabilidad creas que van a aportar y cambiarlos cuando sea oportuno. Así el objetivo es siempre obtener la mayor rentabilidad posible.

Por el contrario, en la gestión pasiva los activos que se elijan al principio no se tocan habitualmente. Únicamente para reestructurar la cartera o para reinvertir los dividendos.

El objetivo es que la cartera de activos elegida obtenga la misma rentabilidad que su índice de referencia a lo largo del tiempo. Por ejemplo si haces una cartera de empresas españolas tu índice de referencia será el IBEX 35.

Ventajas e inconvenientes de la gestión activa y la gestión pasiva:

Para elegir una u otra manera de gestión es importante que conozcas sus ventajas e inconvenientes y dependiendo de tus necesidades, conocimientos de inversión y los objetivos que tengas, elijas una u otra.

- El primer punto importante es que la gestión pasiva es más conservadora. Tanto en términos de rentabilidad como de riesgo.

- Otro aspecto a tener en cuenta es que la gestión pasiva es más “barata”. Los fondos de inversión o ETF que siguen el estilo de gestión pasiva tienen costes menores.

 Además si decides comprar tú mismo los activos, en la gestión pasiva se realizan menos operaciones por lo que gastarás menos en comisiones de compra/venta.

- Un tercer punto es que la gestión pasiva requiere menos tiempo por parte del inversor. No requiere un seguimiento continuo de tus inversiones.

- Por último, la gestión pasiva requiere menores conocimientos de inversión para ponerla en práctica.

La gestión activa, al contrario de la gestión pasiva, se caracteriza por:

- Un potencial de mayor rentabilidad a cambio de correr un mayor riesgo.

- La gestión activa es más cara. Primero porque los fondos de inversión o ETF de gestión activa tienen costes más altos y segundo porque si tú mismo creas tu cartera de activos tendrás que hacer más operaciones de compra/venta incurriendo en más comisiones y gastos de este tipo.

- Requiere más tiempo por parte del inversor. La dedicación debe ser prácticamente diaria para ver cómo está la situación de cada uno de tus activos y actuar en consecuencia.

- Al contrario en la gestión pasiva, es necesario tener bastantes conocimientos de inversión para elegir adecuadamente los activos y saber cuándo reestructurar la cartera.

¿Cuándo elegir gestión activa y cuando pasiva?

Como ya te habrás dado cuenta, la gestión activa y la gestión pasiva son totalmente contrarias. Las ventajas de una son las desventajas de la otra y viceversa.

Para saber si te interesa la gestión activa o la gestión pasiva pregúntate sobre todo:

- ¿Tengo el suficiente tiempo para estar cada día al tanto de mis inversiones?

- ¿Tengo los conocimientos suficientes para invertir de forma activa?

Si la respuesta a ambas preguntas es “si” tu camino es la gestión activa. Si alguna es “no” entonces es mejor que te decantes por la gestión pasiva.

Los dos puntos más importantes son el tiempo y los conocimientos. Es en eso en lo que debes centrarte para elegir. Es cierto que tener un mayor potencial de rentabilidad/riesgo y los gastos asociados a cada tipo de estrategia hay que tenerlos en cuenta, pero en menor peso que los dos primeros.

La razón es que si no tienes tiempo ni conocimientos sobre inversión para realizar una gestión activa tus resultados serán muy malos y es posible que hasta pierdas dinero. Por lo tanto ¿qué más da el potencial de rentabilidad o los gastos asociados?

Si ya tienes una mecánica de ahorro bien asentada y estás pensando en dar el salto a la inversión espero que este artículo te haya ayudado a elegir entre la gestión activa o la gestión pasiva.

Como siempre, si tienes alguna duda o pregunta, ahí tienes los comentarios para hacérnoslo saber.

Antonio Martín Morín.


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