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El blog de Bancomparador

¿Es rentable invertir en Deuda con tipos negativos?


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10-4-2015

¿Quién gana y quién pierde con la rentabilidad negativa?

España ha conseguido por fin entrar en el club de los países que emiten Deuda con tipo de interés negativo. Según datos del Tesoro Público, la subasta del día 7 de abril colocó 725 millones de euros a seis meses, con un tipo medio del -0,002% y un marginal del 0%. El tipo marginal marca el precio al que se cierra la subasta, y todas las colocaciones se adjudican entre el tipo medio y el marginal, con lo que la mayoría de los inversores que pujaron aceptaron pagar por prestar dinero.

Aunque parezca antieconómico ya que nadie, en principio, prestaría dinero a cambio de recibir menor cantidad de la prestada existen inversores que resultarán beneficiados con dichas compras.

Fuentes del Ministerio de Economía recordaron que, “para proteger a los pequeños inversores”, sus peticiones de letras “se declaran automáticamente como no presentadas si el tipo medio es negativo”. Además, el Tesoro colocó 3.921 millones en letras a 12 meses, a un tipo medio del 0,006%.

 Beneficiados por los tipos negativos

Las cuentas públicas son las principales beneficiadas: aún teniendo que gastarse más que nunca en los intereses por el enorme volumen de deuda pública española en circulación (más de un billón de euros), el Gobierno central rebajó la factura que había previsto por pago de intereses en 2014 en 5.000 millones gracias al descenso de los tipos. El año pasado, la deuda emitida por el Tesoro se colocó al menor tipo medio (1,5%) de la era euro. Y en lo que va de 2015, el tipo medio ha bajado al 1%, lo que anticipa un nuevo ahorro presupuestario. Básicamente supone reducir al mínimo el coste de financiación del Estado.

Otros beneficiados por las emisiones negativas son los bancos, grandes compañías, inversores institucionales, gestoras de fondos y grandes brokers.

Para los bancos esta compras deben suponer una rebaja en los costes de financiación que debe transmitirse a sus operaciones y generar competencia para captar la demanda solvente de crédito, en teoría nuestra hipoteca y préstamos deberían de bajar de precio.

Para las grandes compañías las emisiones de deuda se colocarán también a tipos cada vez más bajos, gracias a la competencia de los tipos negativos del Reino de España.

Para el resto de inversores, gestoras de fondos, brokers e inversores institucionales la utilidad de estas emisiones es la diversificación de las inversiones (por ley) y servir de cobertura a otros activos garantizados.

¿Qué beneficios puede tener la inversión a tipos negativos?

La rentabilidad: el valor de los títulos se apreciará aún más en los próximos meses (el interés varía en sentido opuesto al de los títulos) y podrán venderse en el mercado con ganancia. En contra de lo que pudiera parecer, los tipos negativos no impiden que se pueda ganar dinero. Hay varias vías mediante las que esa inversión puede terminar siendo rentable. La primera, vendiendo más caro el activo comprado. Como las acciones, los bonos cotizan en el mercado. Si un inversor lo compra a un precio y lo vende a otro mayor, se llevará la diferencia de beneficio. 

Otra fuente de rentabilidad procede del tipo de cambio. Si el bono que ofrece un tipo negativo se encuentra en una divisa distinta a la de origen del inversor y esa divisa se aprecia, el inversor se llevará como premio la subida de la divisa.

Otra vía procede del tipo de interés real, es decir, del interés resultante de restar el comportamiento de los precios al rendimiento que obtenemos. Si los tipos reales siempre son claves a la hora de tomar decisiones de inversión, en el caso de los tipos negativos su influencia aún es más importante.

La seguridad, por la que algunos inversores están dispuestos no solo a tener menos rentabilidad, sino incluso a pagar a cambio de ella; hay fondos de inversión institucionales (de pensiones, bancos, etc..) que están obligados a invertir en activos con la nota crediticia de triple A (todavía no la tenemos pero estamos próximos). Hay inversores que sacrifican rentabilidad a cambio de conseguir la seguridad que proporciona una deuda como la alemana, la española y otras que se encuentran actualmente en negativo.

César Jiménez Sanz

 

César JiménezCésar Jiménez Sanz, es profesor experto en prevención del blanqueo de capitales y profesor de Mercados Financieros y Planificación Financiera en la Universidad de Mississippi y de Macroeconomía, Microeconomía y Matemáticas Financieras en ESERP School of Business & Social, colaborador también en UNIR, Instituto Séneca, European Financial Advisor España y Fundación CIFF. Además, César Jiménez Sanz, es autor de “El Blanqueo de Capitales” de Editorial Académica Española, entre otras publicaciones como "Análisis de mercados y activos financieros".

 

 


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COMENTARIOS

profesor coment:

Hola, no siendo un experto, me cuestiono sin embargo lo siguiente: por qué debería revalorizarse un bono cuyo atractivo no es que te retribuya con intereses, sino que tengas que pagar por poseerlo? Y también: podría ser que haya tipos negativos porque se espera que la evolución de los precios sea deflacionaria? En tal caso, podría ser que para el estado y las grandes fortunas esta conjunción de circunstancias fuera positiva y sin embargo para los asalariados fuera indiferente o neutral? Gracias, salud.

Andrés coment:

La ganancia no tiene que estar necesariamente en la revalorización del bono. Por ejemplo, la divisa en ocasiones es un factor clave a tener en cuenta a la hora de optar por invertir en activos con rentabilidades negativas. Si el adquirente piensa que la moneda en la que está denominada el bono que adquiere se va a revalorizar con el paso del tiempo, puede optar por capitalizar la ganancia vía tipo de cambio.

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